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martes, 9 de octubre de 2012

Y TRAZARÉ UN CIRCULO DE TIZA...

Cuando estas junto a mi

y el silencio de los dos

es un único suspiro perdido en el aire,

en nuestras pupilas encontramos

amaneceres incendiados de soles,

anocheceres en que La Luna

solo asoma su cara mass oscura,

ya ya no es candil

que ilumina el alma con versos de plata.

¡Y trazaré alrededor de tus contornos

un circulo de tiza con mis palabras de ayer!

Las que amordazamos,

con el miedo la fugacidad de los sentimientos,

a no entender que el último trago

ya no emborracha,

que si no se bebe juntando los labios,

entoces se derrama

y deja en el recuerdo sabores amargos.

Y, ahora tu,

mil último trago,

al beberte

encuentro en mi boca

sabores dulces de cerezas

que entre mis labios carnosa revientan,

o la amargura de la hiel

que se hizo áspera arena de tante espera.

Y de hojas verdes

la copa del viejo roble se llena,

aunque sea ruda su corteza

cuando te abraza,

y su savia ya no fluya

con el atrevimiento de la inocencia.

Y trazo un circulo de tiza alrededor de tus contornos

con mis palabras de hoy,

y sabrás cuan breve es espacio de mis sueños

y cuan cerca de tu piel he encerrado mis sentimientos.

(José M. Huete García, Octubre 2012)

lunes, 8 de octubre de 2012

REMEMBRNZA

He paseado contigo

por aquellos jardines

de césped enternecido

con boca de riego,

algún gladiolo incipiente

y tres bancos viejos.

Te he contado que allí

en tardes de verano,

de inocencia aún candentes,

se forjaron mis sueños,

desde el Capitán Trueno

hasta el robado primer beso.

Te he hablado

de como la desesperanza

se fue deshojando en hojas secas,

de como se fué agrietando

mi fé de niño inconsciente.

De como supe que morir

no era un acto heróico

como en su fría lápida

predicaba el viejo monumento,

He sentido en tu mano

uncida a la mía

el latido de la ternura,

y sé que me has amado

en ese instante,

porque en la aspereza de mi piel

he sentido la voz de tu sielencio,

cuando me decía,

que en tu regazo

por niño aún me acoges,

que la fé no se marchitó,

que solo soy hombre de mil caminos,

y un corazón cansado.

(Jose M. Huete, Mayo/2012)

domingo, 7 de octubre de 2012

TAMBIEN LLUEVE EN EL DESIEERTO

Tiñe la tierra su faz con el color de la ceniza,

con la tristeza de la sequedad de su vientre,

hay un desierto sin límites, un manto de arenisca,

un áspero grito de primaveras que ya no vienen.

Llora lagrimas de piedra porque ya no la ama la lluvia,

porque ya no copulará con sus gota cristalínas,

porque los surcos que el arado del tiempo

abrió paciente, ya no gozarán placer de simiente.

¡Cuán yermo queda el corazón que temeroso

pone rajas a la llamda de la sangre,

cuando aún es el tiempo de los soles ardientes!

Deeja que tu mirada plena de azules celstes

vuele libre como el águila en las cumbres,

cabalgue como potra salvaje, reina de la planicie.

que solo el cielo llene tus ojos de matices.

Toma entre tus manos la mas bella de las flores.

arrancala con desparpajosin temer las espinas de su tallo,

bébete el aroma del viento, como se bebe el vino

imprudente, que mana directo de las vides.

No llores, amor, tu infecunda tristeza,

que el desierto es solo apariencia de arena,

que no hay pena que firme resista

el éxtasis supremo qu enciende una caricia.

(José M. Huete Garcia, octubre 2012)
INSTANTE DE PASIÓN

No hay mandato divino,

ni escrito desatino

de obligado cumplimiento,

que el tiempo se desacompase,

e impida sin remedio,

que nuestros pechos fundidos

comtemplen al unísono

este destello con que el ocaso

prende fuego al horizonte.

Un sentimiento alocado

aulla desde lo mas profundo,

se rebela contra lo inevitable,

de que en ese preciso instante,

haya que contar en mares,

la distancia que separa

el infinito gemido de tu éxtasis,

del erguido grito de mi sexo.

Mas se que esta pasion se teje

con el etéreo hilo de los sueños,

que toda diemensión se disuelve

en el cauce único de este deseo,

que no apagará su llama

mientras en nuestras almas

quede espacio para escribir un verso,

que haga de la belleza, exceso.

(Josá M. Huete García, Septiembre 2012)

jueves, 4 de octubre de 2012

DESTIEMPO

Porque no hay otoños para que florezca el nardo

con todo el espelndor de su belleza,

porque en el destiempo no es libre la tierra

para parir maternidadades de hojas tiernas.

¡Como reverenciar a los dioses, que implacbles,

apuntalan el destino en parámetros.

donde toda locura es solo destino!

Porque solo el azar quiebra los cauces del tiempo,

culpable es el río que desborda su camino,

morirá de sequedad en la abierta puerta del desierto,

un viento sin nombre borrara sus huellas hasta ser olvido.

¡Qué fuerza han de tener las lágrimas que carga mi espalda.

para osar volar con alas prestadas,

por ese estrecho sendero de la pasión que no acepta temino medio,

y elige derramarse hasta la mIsma puerta del infierno!

(José M. Huete García. Octubre 2012)

miércoles, 3 de octubre de 2012

INQUIETANTE

Te pienso, desnuda,

como la amapola que se entrega

a todos los vientos,

mientras añora la lluvia

los irisados rojos de tu boca

palpitante de soles,

embravecidos de mares.

Te pienso, inquietante

el deseo, indeleble trazo en tu mirada,

como el de la zorra

antes de atemorizar

la quietud en los corrales,

y dibujarme en la memoria de tu hambre.

Te pienso, caminante

de la incontinencia de tu vientre,

tus dedos como zahorí,

buscando en los surcos, las huellas

de mi simiente, la que sembraron

los extasis,

en que grité, la agonía de tu nombre.

Te pienso, incitante,

desafiantes tus caderas, alzadas,

arrancandole gemidos al aire,

arrebatandole a las nubes humedades,

relámpago que quebranta

la blannquecina quietud de mi sienes,

antes que el deseo se apacigüe,

en el calmado guiño del arco iris.

(José Manuel Huete García, Octubre 2012)

lunes, 1 de octubre de 2012

LUCES Y SOMBRAS

Amor,

cuand llega la noche y el corazón palpita a ciegas,

tu recuerdo es un agitado fluir en mis venas,

tu ausencia mide el peso, en lagrimas, de mi llanto,

el mar es el infinito destino de mis salitres tristezas.

¡Y no hay playas blancas, donde en espuma mueran

las fervientes olas que inquietan, traicioneras,

el pausado transcurrir de mi eterna espera!

Caminan las horas cargadas del peso de las sombras,

danzarinas epifanías del latir enfebrecido,

de la piel enclaustrada en las humana formas,

del deseo insaciable que toda muralla desborda.

Y el sentimiento olvida que fué solo gota de lluvia

que pacifica en los surcos el ardor de la siembra,

que engalana de color de la primevera el pardo sudor

del atávico parto de la misma riaz de la tierra.

¡No hay atajo sabido, ni aceptada componenda

para hacer que esa bruma de la horas malditas,

en los bodes del alma no se haga herida!

Siento el regreso del fuego a las palabras,

en el pensamiento la memoria se hace hoguera,

y un viento con la mirada plena de fiereza,

escribe enel cielo la vedad de las hojas secas.

¡Qué pírrica es la victoria de las luces,

como se inclina la llama sobre si misma,

cuando en lal oscuridad, la soledad se hace brisa,

y el miedo. al borde del vacio se acurruca!

Y al alba, cuando vengas cuajada de sonrisas,

y el ibisco llore rocio para anunciar tu llegada,

yo te entregaré un corazón sin color en la sangre,

abatido su latido, de tus labios suplicante.

(José M. Huete García, Octubre 2012)