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domingo, 27 de octubre de 2013

SIN RECRIMINACIÓN

Comprendo la agonía del ruiseñor
cuando con fiereza
en cristales resquebraja su canto,
y su eco no le responde.

y el quejido prolongado del lobo,
cuando su hambre depreda estepas,
y el miedo del cervatillo,
su soledad le impone.

Comprendo, que no siendo
el amo del viento,
cambie el rumbo de las hojas secas,
y que de tu aroma me deshoje.

no tiene el negro pozo de mis ojos
profundidad suficiente,
para llenarse de lágrimas negras
cuando  te asomas a su borde

No me despediré de la nostalgia
ni pediré que con pañuelo la enjugues,
pero no me recrimines
que como el río me comporte.

(José M. Huete García. Octubre 2013)

D.A.R.
EN EL ÍNDICE DE LOS LIBROS PROHIBIDOS.

Es evidente,
que será la potestad del viento
y la nunca ecuánime rosa
que encamina sus azares,
la que decida
si esta pasión sin vigencia
ni plazos,
que espontánea brota
entre oníricas metáforas,
y la carnalidad exuberante
de la palabra que rastrea
en tu boca
la antología del mito de Afrodita,
será polvo rezagado
en las estanterías de viejo
de una librería sin nombre,
o ese “Best-seller”
de dolor y muerte,
que todo el mundo lee
hasta la página cincuenta
como terapéutica rutina
de culpas maltrechas.

Si yo pudiera elegir
los caminos de la Historia,
dejaría grabados mis versos
en ese rincón sagrado,
que entre tus muslos, a toda pasión
concede el galardón
de lo trasgredido,
para que luego sean archivados
en ese Índice de lo prohibido
y solapados,
pasen de mano en mano.

(José M. Huete García. Octubre 2013)

D.A.R.

viernes, 25 de octubre de 2013

EL HILO DE LA COMETA

Cuando tu corazón calla,
mas osado ha de ser el verbo,
que con temple de guitarra
entone el quejido de tu silencio.

Si se rompieron las cuerdas
que lloran tus sueños,
que tus dedos acaricien la madera
sin el rubor del miedo.

Y yo te diré con palabras
pausadas y claras,
que soy el hilo de la cometa
que acompaña tu vuelo.

(José M. Huete García. Octubre 2013)

D.A.R.
CON RESPETO

Amor,
no es que me haya vuelto loco
      ni haya bebido en demasía
             el dulce néctar,
                  
                  pezón,
            
             de una isa canaria,
        es que una admirada
y atribulada poeta
me ha dicho como dictamen
      en su benevolencia
           que escriba a lo antiguo,

                pezón,

           y yo que ante la sapiencia
      respetuoso me inclino
no encuentro nada mas antiguo
que mi atávico sueño
de Vía Láctea.

              Con respeto
y deleite antiguo y profundo
              seguiré
      mamando de tu senos.

(José M. Huete García. Octubre 2013)

D.A.R.

miércoles, 23 de octubre de 2013

SIN LIMITES

Hay distancias
que nunca se terminan de recorrer,
que definen
la intransigencia del mar,
para recogerse en cada ola
y dejarse morir en una vez.

Hay tiempos
que no tienen principio ni fin,
que mantienen en su apogeo
el rojo color del clavel,
mientras haya un colibrí
que muera de sed.

Quiero ser esa ola
que se niega a recorrer tu playa
e irse después,
quiero ser ese colibrí
que insaciable te bebe,
y no tiene tiempo para morir.

(José M. Huete García. Octubre 2013)

D.A.R.
BAJO EL YUGO DE LA TECNOLOGÍA.

No se si es rabia,
odio sin miramientos,
o adictiva melancolía,
lo que me carcome,
lo que derriba mi fe
con estruendo.

Si una vez mas
he de abandonar mi hogar,
por circunstancia
tan ajena
como un motín de cucarachas
sin autoridad que me proteja.

Ya no es de mi voluntad,
mi amor,
seguir zurciendo para ti
remiendos de poema,
donde relatar cada día
como y cuanto te amo.

Que ya entregué
mi pluma, me dicen,
al capricho anónimo
del inaccesible fantasma,
que todo lo puede
de la inhumana tecnología.

Que habré de soportar
manso y sin rechistar,
trampas, añagazas y mentiras,
ser sumiso
hasta el masoquismo adicto,
pues  he de pagar el tormento.

Y mi alma se desdibuja
entre autoestima herida
e impotencia cenital,
pues no se si es poesía
la renuncia a asesinar
mi propia cobardía.

(José M. Huete García. Octubre 2013)

D.A.R.
URGENCIA DE AMAR

Doce espigas
granadas y plenas,
doce silencios
arrancados a la tierra,
en la hera de tus senos
los versos son pan de harina.

Doce perlas
arrojadas a la arena,
doce historias arrumbadas
por la lujuria de la marea,
en el aliento de tu boca
los poema se eternizan..

No me regales
sueños imposibles,
ni esquelas perfectas,
que las horas se derriten,
cundo en tu sexo
arde un cabo de vela.

No ocultes el sol
si mi ojos no lo ven,
ni arranques la mala hierba
si mis pies no la pisan,
que mi corazón
del tuyo ya tomó medida.

No pares el tiempo,
ni acortes la distancia,
si ha de ser eterna la espera,
que por tu piel
el deseo,
siempre corre deprisa.

(José M. Huete García. Octubre 2013)

D.A.R.