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lunes, 30 de diciembre de 2013



NEGRO REFLEJO DE UN SUEÑO ESCABROSO

Le he robado al aire
unos versos apócrifos,
los he depositado en el linde
de tu cintura,
ahí donde te haces palmera
cuando el  viento cimbrea
sueños en tus caderas.

Titubearían mis manos,
asustadas
de tu cadencia de hembra,
si fueran ellas,
las que trazaran la divisoria
entre esas dos partes,
con que en plenitud te entregas.

La del reflejo de la noche,
en la que el cielo
apagado de estrellas,
se derrama en cascada
sobre el amanecer
de tu piel inexplorada.

La del eco escondido
de la tormenta que agita
la impiedad de tu sexo,
que enciende el relámpago,
para apaciguarlo
en iluminado remanso.

¡Cuantas palabras faltan
a estos versos ignotos,
para ser la saliva
que en tu espalda escriba
de Sur a Norte,
la inmensa escabrosidad
de mi lujuria encendida!

(José M. Huete García. Noviembre 2013)

D.A.R.
A ICOD DE LOS VINOS

La ciudad donde vivo,
se desliza a pequeños saltos
por la ladera de un volcán
ya manso y callado,
hasta recibir el abrazo
de un mar sereno
que no aprieta
con fuerza su cintura,
ni le exige
que le acompañe
en viajes aventureros.

No es grande,
ni tan pequeña
para evitar esa batalla
entre lo nuevo,
que con su intransigencia
pretende apropiarse
hasta de su balconadas
de trabajada madera,
y esa indolencia
de lo viejo que resiste,
con la sabiduría
de quien con los años,
ya sabe de todos los vientos..

Sus gentes tienen
esa reserva profunda
del que toca la tierra cada día,
que la aromatiza
de fecundas cadencias,
y esa efervescencia
que de su boca vuela
en forma de isa o folia,
cuando su voz cantarina
cuenta tristezas o alegrías.

Sus palmeras
de cadera estrecha,
y sus flores alegres
que la salpican
voluptuosas de colores,
ponen acentos tropicales
en su plazas,
avenidas o callejas,
y esa lilácea
que orgullosa de años
Drago se proclama,
Y a las nubes
con sus raíces abraza.

Mi ciudad es musa
que cada mañana,
se asoma a mi ventana
y cálida me abraza.

(José M. Huete García. Octubre 2013)

D.A.R.

domingo, 29 de diciembre de 2013

MARIPOSA EN TIEMPO PACIENTE

En esta noche
que amortiza el tiempo tan lentamente,
siento que por mis venas
fluye el río de todas las horas,
de las que se fueron contigo
y ya no vuelven,
el de las que vienen
plenas de cantos rodados
con otros nombres.

No sé si espero la señal del relámpago
imprudente,
el trueno que interrumpa
este sosiego de la transigencia,
donde todo es permanente,
acostumbrado,
intranscendencia de breviario

¡O es  que a tirar la piedra en el remanso
mi mano no se atreve!

Me sería tan fácil ser arena
si tu fueras ola incansable,
ser pétalo enardecido de polen
si tu fueras mariposa desafiante,
pero que difícil se me hace
contar entre mis dedos cada instante
que sin pecado se pierde.

¿En qué rincón del tiempo caducado
me dejaste ese recetario de alquimia
para no morir de repente?

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.

sábado, 28 de diciembre de 2013

PEREGRINO A TU CENTRO

Serás el paisaje permanente
que embride a mi mirada,
el horizonte que fije los lindes
que me contienen,
entre el vuelo de halcón peregrino,
y el desaliento.

No caminaré mas lejos
de tus sentimientos,
de tus afán de esculpirme
en forma y pálpito,
que me definan como campo
germinal de tus raíces.

No es entrega condicional,
ni capricho
que el viento en veleta  marque,
es  tormenta y desatino
que incontenibles nacen,
para ser entrega permanente.

Desmenúzame el alma,
espárceme en el viento,
hasta que no quede piedra
que a ser polvo se resista,
hasta que no quede cielo
que en gota de lluvia se derrita.

Y si en tu laberinto me pierdo,
no atiendas mis ruegos
ni a las tretas de mis miedos,
que no me hiciste prisionero,
que soy convencido peregrino
hasta el misterio de tu centro.

(José M. Huete García. Octubre 2013)

D.A.R.

viernes, 27 de diciembre de 2013




DE LA REALIDAD Y OTROS ACERTIJOS

Aunque la realidad sea un permanente atentado contra los sueños,
da igual cual sea su dimensión, motivo, o significado.
Aunque sea un sólido retablo de sucesivas fotos fijas de instantes
reseñados, y tu no estés presente en cada una de ellos.
Aunque pretenda imponerme su recetario de curas rápidas,
para dolores tan antiguos como las rayas de la palma de mis manos,

Nunca escucharás de mis labios,
conjugando las palabras en pasado, presente o futuro,
que alguna vez no te he amado
que ya no te amo,
que alguna vez se impondrán las circunstancias y dejaré de amarte.

Si me miro hacia adentro, solo puedo verme como un todo, indivisible,
e indestructible ante los embates de los tiempos azarosos.

Es cierto que la realidad me ha construido con materiales sólidos,
pero todo se derrumbaría si la argamasa no fuera la de los sueños.

Negar lo que por ti siento, por ser la piedra angular de mis sueños,
sería negarme a mismo, y darme por vencido ante esa prosa diabólica,
que pretende hacer un acertijo de los sentimientos mas plenos.

¡Como puedo hacer cuestión o duda de ellos, si tu eres la letra,
la música, la cadencia y la rúbrica de todo poema!.

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.

jueves, 26 de diciembre de 2013




EL COLUMPIO

Desde el principio,
yo era el árbol robusto y frondoso,
y tu la niña alegre y confiada,
que cada tarde
te columpiabas,
mientras tu risa volaba
para posarse
en un nido de mi alma.

Yo esperaba paciente,
mientras el tiempo añadía
otra cicatriz a mi corteza.
A que puntual como la primavera
llegaras,
y mis brazos sintieran
la rítmica cadencia
de tu confiada inocencia.

Desde el principio,
supe de la brisa enredada
en tu cabellera,
del sol madurando
con su calidez decadente,
la sedosa voluptuosidad
de tu piel
de mujer incipiente..

He sabido de ti,
en cada pisada de los caminos
que a mis pies acaban,
en cada revuelta del río,
que mis penas de sauce arrastra
a ser destino
en tu eternidad durmiente.

Raíces he echado
duraderas como el olivo,
sedientas de lluvia
como las vides,
hambrientas de soles
como los girasoles,
en todas te he sentido
tu sabor a tierra perenne.

Y ahora, en este amanecer
de fría latitud Norte,
de donde el Sol viene,
a veces,
y a veces se adormece,
siento de nuevo ese vaivén,
que me hace sentir
que la savia aún me recorre.

(José M. Huete García, Diciembre 2013)
D.A.R

jueves, 19 de diciembre de 2013



LA VOZ DE UN SILENCIO ENAMORADO

No quiero decir mas de lo que digo,
ni menos,
hoy el corazón está parlanchín
y travieso.

Arqueo los labios
como requiere la nitidez de un vocablo,
mas no se si tu y yo
venimos de un mismo estruendo.

Hay una parte de ti que desconozco,
la que va directa de tu raíz
a tus ojos,
el caudal que arrastran tus sueños.

No me atrevo a definir
esta cadencia mágica con que agitas
mis suspiros,
con que me enhebras con tu hilo.

Deja que mis palabras
sean profundo quejidos del viento,
y escucha,
no emitas juicios ni me preguntes.

Quisiera saber si alguna vez
fuiste inocente,
si habitase castillos de príncipes,
si jugaste con tu niñez.

Quisiera saber si alguna vez
contaste los colores del arco iris,
y cual elegiste
para vestir tu desnudez.

Si esa mirada provocadora
que me guiña luces al alba,
es el eco de tu esencia de pétalo,
o caprichoso aleteo de mariposa.

De lo demás, de ti todo lo sé,
eras el agua clara y cristalina
de las noches
en los jardines de La Alhambra.

La hoja errabunda
destilada de húmedos otoños,
que alfombraba olvidada
los melancólicos jardines de Aranjuez.

Es por eso que hoy me atrevo,
a dejar que mi voz juguetona
te diga, que siempre
tu nombre estuvo en mi boca.

Que se de tus besos,
porque nunca tuvieron
el sabor amargo del recuerdo,
la aspereza de la palabra dolorosa.

Que todo lo que de ti percibo
no es efímero destello,
que no cabe verdad o mentira,
en la voz que madura el silencio.

(José M.Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.

LOS LÍMITES DE LA PASIÓN

Si has de ser mi dueña,
aprópiate de mi sentimiento,
anúdalo al tuyo
si es tu conveniencia,
sométeme al capricho de tu lujuria
hasta cumplir la mas trasgresora
de tus apetencias,
pero no pretendas hacerme
prisionero de conciencia,
que si la respuesta está en el viento
siempre volaré con ella.

(José M. Huete García. Octubre 2013)

D.A.R.

miércoles, 18 de diciembre de 2013



INFINITO SENTIMIENTO

Cuando digo que te amo,
me parece tan poco,
que se me pierden las palabras
entre los labios.

Solo en el infinito cabe
un poema donde escribir
todo lo que siento por ti,
todo lo que guarda mi alma.

Cada vez que ni voz te llama
de espinas se desviste una rosa,
la tormenta es brisa
que amansa el furor en las olas.

Cada vez que te pienso
brotan un jazmín en el desierto,
una gota de lluvia
germina en espigas de Invierno.

Cada vez que dentro te siento
el silencio deja de ser llanto,
y una mariposa
se me escapa de las manos.

(José M.Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.

martes, 17 de diciembre de 2013


GOTA A GOTA

7,30 y amanece.
luces te traen del Este
nueva, resplandeciente,
sombras evanescentes
te arrancan raíz de mi
apagándote en el Oeste.

Es esta digitalización
de los bordes de tu nombre,
la que marca los lindes
donde existo consciente,
donde gota a gota
voy escribiendo mi muerte.

A veces esta lluvia
en los círculos concéntricos
donde te siento,
tiene la humedad
que hace germinar la simiente,
a veces me recuerda
la sequedad de la arena.

Hay un geranio que amanece
una y otra vez
de rojo irreflexivo,
una luciérnaga inconsciente
de que tras cada penumbra
fenece.

¡Qué daría yo
por ser dueño
de tan atávico destino!

Qué daría yo,
por encontrarte
inevitable consecuencia
en ese gota a gota
del eterno sucederme,
sin esta agonía
de buscar en la palabra
la sucesiva elección
con que me aconteces.

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.

lunes, 16 de diciembre de 2013


UN INSTANTE DE POESÍA

Fue solo un instante,
tan pequeño,
que ni siquiera el tiempo abrió un paréntesis.

Una mirada suave como la caricia del cabello de un ángel,
un beso arqueando tus labios
y un suspiro con dos palabras solamente.

Fue suficiente
dejar que una paloma volara,
para que un poema quedara escrito en el aire.

(José M. Huete García. Septiembre 2011)

D.A.R.
A BROCHAZOS

En este silencio
de obligado cumplimiento,
de días que transcurren lentos,
por mis arterias
se agolpan los sentimientos,
en un bullir de la sangre
casi sólida,
que ya no me cabe
de tanto acallar el deseo.

Mis palabras se hacen
tan pesadas,
tan gruesas,
sin respetuosas cadencias,
sin filigranas
ni cenefas,
llegan a mi pluma
como disparos desatinados,
como fogonazos
de relámpagos sin amaestrar,
como arañazos
que rasgan el papel,
y escupen sobre él
pensamientos trasgresores
de todo elaborado concepto.

Y si mi desnudez te asusta,
mi amor,
o mi osadía te duele
por falta de exquisitez,
recrimíname libremente,
pero no dejes de amarme,
pues estoy hecho de retales,
a brochazos
sin elegancia,
sin caretas edulcoradas,
pues solo así, el sentimiento
sincero habla.
.

(José M. Huete García. Octubre 2013)

D.A.R.

domingo, 15 de diciembre de 2013

EL TIEMPO PERDIDO

Si un girasol entristecido
me mira a los ojos,
ciego,
y de soles no ilumina
este campo de trigo,
qe en mi piel roturada de tiempo
ha crecido.

Si una gota de lluvia llega,
y se va para hacerse río,
sin dejar en mi boca
el eco a tierra mojada
que lleva consigo.

Si el mar ahíto de estrellas
con el cielo se enoja,
y en espumas su ira
en mi playa de esa arena sin horas
que a toda reloj sobra,
solo una caracola muda
arroja

Me pregunto a donde va
ese hermético tiempo
de lo no sucedido,
esa cuartilla en blanco
de los instantes sin sentido
no contabilizado en los libros.

No es posible guardar
de la hora de las mariposas
todo su recorrido,
ni si en la bifurcación
de los caminos,
una brizna de hierba
uno u otro ha elegido.

Pero no da lo mismo
saber si en el alar de tus pestañas
aún quedan nidos
que cobijen mis sueños prohibidos,
si entre tus senos,
festín de frutos maduros,
aun queda un hueco para que muera
saciando mi hambre de niño.

(José M. Huete García. Octubre 2013)

D.A.R.
https://www.facebook.com/pages/Jos%C3%A9-Manuel-Huete-Poes%C3%ADa/439200242861353#

sábado, 14 de diciembre de 2013



HOY, MAÑANA Y SIEMPRE

Hoy quisiera,
aprisionar entre mis manos
ese tiempo
que entre los dedos se escapa,
como agua de río,
como la brisa
entre las ramas del árbol,
como la espuma
que se yergue y muere
en los acantilados.

Hoy quisiera,
capturar en una foto fija
ese instante sagrado
en que tus ojos se giran hacia los míos,
y siento que no hay alba mas bella
que la de tu mirada,
que eres tenue y calida brisa
que me traspasa,
me abraza como gotas de dulce lluvia
y mis temores apaga,

Hoy que ya no tengo nada,
que nada me esclavizo a la materia
ni a sus pesos y medidas,
siento que un nudo corredizo
se deshace en la garganta,
que desde el profundo silencio de las raíces
emerge desnuda la palabra,
la voz liberada del sentimiento,
para decirte,
que tu eres el mismo aire que respiro.

El que me hace cautivo de un sueño,
prisionero en la única celda
que he elegido,
simple hermeneuta de esa belleza
que renglón a renglón
ha ido escribiendo en ti los siglos.
el paciente amante,
que aún sabiendo que no eres suya,
porque eres del polvo de las estrellas,
siempre te espera.

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.
DENTRO DE MI

En este “desiderátum”
de templos bien engalanados
donde adorar al becerro,
de libros sagrados
para llagar al cielo
en dos pasos,
me niego a colaborar
para ser salvado.

Si me han de excomulgar
que sea temprano,
pues con el alba balbuceando,
una cigarra desperezada
y dos violines descordados
vamos a festejar
un bautizo
por ritual pagano.

No he de pedir perdón,
por no creer
que con una fe
bien edificada,
pero mal cimentada
sobre raíces que nunca penetraron
hasta ese dolor entrevisto
con que la vida gime a diario
sus dolores de parto,
todo me será dado,
perdonado,
excusado,
que solo mi alma
dual y dubitativa
es dueña de mis pecados.

(José M. Huete García, Octubre 2013)
D.A.R.


viernes, 13 de diciembre de 2013

INSTANTES MÁGICOS.

Mágico,
es el comportamiento del gato
cuando escucha
lluvia de estrellas somnolientas
sobre el tejado,
y libera solitario su deseo y su desparpajo.

Y el del jilguero hembra,
cuando afónica
deja que sea la brisa cálida de verano,
la que entone esa sinfonía
que hasta el nido lleve
briznas de hierba y el sabor del grano.

Y el del río
que ya nunca retorna,
y redondea las aristas de la piedra,
para que no rasgue
su vientre de líquidos cristales,
antes de la eterna cópula con los mares.

Mágico es ese instante,
en que el poeta
amamantado en el acogedor pecho de la musa
encuentra en si mismo
el eco musitado de la tierra
y con sus raíces teje vestiduras de poema.

(José M. Huete García. Octubre 2013)

D.A, R,



LA CELESTE  CONTEMPLACIÓN DE UN MITÓMANO

Rasga el velo de la noche
con la elegancia del dedo meñique,
y el desden imprudente
de quien se sabe dueño y amante,
caballero y único amo,
el relampagueante mito de lo celeste.

Se apodera de los  ojos del alba
y los abre con el sigilo malicioso
del librepensador fatuo y arrogante,
hasta ese momento álgido
en que los luceros suspiran una despedida
porque nunca serán dueños de lo celeste.

Derrama lágrimas contumaces
la cegada reminiscencia de una sombra,
ruedan como perlas cristalinas
hasta perderse en la desnuda intemperie,
en que serán apagadas como estigmas
en la imperativa voluptuosidad de lo celeste.

Es de tu esencia el nervioso tintineo
de mis manos recontando estrellas vírgenes
en las páginas abiertas del tiempo,
antes de que solo quede ese templo sin lindes,
donde adorar la fugacidad de los matices
sea el pecadora esclavitud de lo celeste.

Si no hay indulgencia para los ojos
que enamorados en una eternidad se extasían,
si dibujar fantasmales silencios
con la sangre que provocadora se declara
ancestral prisionera, es la penitencia,
me declaro irrenunciable mitómano de lo celeste.

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R

jueves, 12 de diciembre de 2013



MI CREDO

He de creer en un Dios
omnipotente y creador,
mas no consigo
que me hable,
que desvele el séptimo sello
de ese Apocalipsis
que todo lo resume,
o si solo es eterna
la incerteza
de un infierno en la tierra.

Y mientras tanto,
es tu mirada
la que  me enseña
el camino de las estrellas
y tu piel me revela
el único Apocalipsis
para mis sentidos,
de místicas preguntas
enfebrecidos.

Y quizás,
todo sea lo mismo,
o un disperso contrasentido,
y tu,
el fluir que todo lo conjuga
en presente de futuros preterido..

(José M. Huete García. Octubre 2013)

D.A.R.

miércoles, 11 de diciembre de 2013


PAJARILLO

No me creas,
si por mi boca
se escapan las promesas.
Son solo los chirridos
de un tocadiscos antiguo,
en el que se quedó
enganchado un bolero.

No me creas,
si aseguro saber de gramática,
y te hablo
de pasados imperfectos,
de futuros perfectos,
y mucho menos
que solo el presentes es preciso.

¡Ese no soy yo,
solo el eco de mis sueños
de empedernido seductor!

Solo soy un pajarillo
caído de su nido,
que las alas se rompió,
que busca un techo acogedor
que le de cobijo,
un beso de buenas noches
y un poema al oído

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R..



EL MAS LARGO CASTIGO

No le demos mas vueltas,
si el fuego que llevábamos dentro
se nos apagó,
fue por falta de leña.

Porque el bosque estaba lejos
y tuvimos pereza,
porque nuestra espalda
se volvió demasiado delicada
para cargarla,
porque estaba aun verde
o demasiado mojada.

¡Siempre tuvimos
la excusa perfecta!

No fue por azar,
ese cruel castigo
a que nos sentenció el tiempo
de iniciar cogidos de la mano
ese camino sin retorno
en que los pasos que no dimos
nunca volveremos a pisar.

Que nunca aguarda el destino
a quien antes de término,
se esta bajando
en esa estación fuera de recorrido,
donde es obligado
mirarse a los ojos para saber
en cual de ellos comienza el olvido.

Y si salvarnos queremos…
¡Cerremos el libro de la memoria
En el último pararlo leído,
Y volvamos al camino!

(José M. Huete García. Noviembre 2013)

D.A.R.



A TI, QUE CON EL MAR VINISTE

Tu encendiste en mi la luz de la palabra,
la que guardaba entre  oscuras soledades,
la que solo para ti impoluta reservaba,
con la fe del que busca en la gramática
la ecuación mística de lo eterno.

Y ahora, cuando te vas con el mar.
al que tu, a amar me enseñaste,
porque tu sabor es el de la sal,
y tu voz el tenue romper de las olas,
Busco una oración que me  traiga la calma.

Mis versos pierden el recogimiento
que el corazón dicta, y talla la mano,
solo son el lugar donde se hunden los restos,
porque llega ese tiempo en que el adiós,
es solo un hueco profundo y negro,
donde ni siquiera el recuerdo merece
anotarse en un socorrido epitafio.

(José M. Huete García. Noviembre 2011)

D.A.R.

martes, 10 de diciembre de 2013


GRITOS DEL ALMA

Hoy te estoy llamando
con la enardecida voz del alba,
con la incansable tenacidad de las olas,
con la insistencia de la lluvia,
con el descaro de un rayo de luna.

Por las agrietadas soledades
de mi alma se están escapando
doloridos quejido de una guitarra llorando,
roncos lamentos de un saxo enamorado,
el grito de un violín desesperado.

Se están desbordando todos los remansos
de mis silencios mas escondidos,
se me están descosiendo las costuras
de todos mis miedos bien abrigados,
se me está desgarrando la esperanza.

¡Como puedo acallar a este corazón
qué por tanto amarte esta penando,
si el tuyo ya lo late junto al mío
cuando la noche está llegando!

¡Como encontrarte entre las sombras,
si ya no hay estrellas en mi estancia,
si la vela con mis suspiros se apaga,
si borró tus huellas la penumbra!

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.


ENTRE LA DUDA Y LA CERTEZA

Esta mañana gris y somnolienta,
del saludo con tonos tristes
de aves invisibles,
de pétalos refugiando su color
dentro de si mismos,
en que el frío de invierno
deja de ser una sospecha,
y asoma por toda rendija abierta…

me paro a discernir,
si he de abrir un paréntesis
donde quepan todas las horas,
las que estás presente
y eres la cadencia
con que mi corazón late,
y las que estás lejana y ausente,
y amarte ma parece un dislate.

o dejo que libremente,
mi tristeza ya sin cortezas
sean versos lanzados al aire,
que mi soledad cuente su historia
en un poema elegante,
engalanado con el chaqué
de los sueños invisibles,
con los guantes de cabritillo
de las caricias imperceptibles,
y lo encierro entre interrogantes.

Sé que no he de esperar,
el advenimiento sacro de tu imagen
en ese horizonte diluido
que hace al mar interminable,
ni las campanadas de las doce
serán el susurro de tu voz,
diciéndome si he de sentirte
como pregunta irrenunciable,
o he de hacerme cauce
para que en certeza te derrames.

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.

lunes, 9 de diciembre de 2013



ALEGORÍA DE LO ETERNO

Paso a paso,
pieza a pieza construyo
la inmensa alegoría de lo eterno,
la cadencia interminable
de lo que por ti siento.

No hay vías de escape,
ni atajos,
ni ayuda del cielo,
ni de los mortales,
ni parámetros incuestionables.

Es tan larga la soledad
que este peregrinar requiere,
como la distancia que te retiene.
Ha de ser breve el equipaje
cuando la duda es implacable.

Si he de llorar
que sea sin circunloquios,
si los pies he de herirme
que sean piedra los sentires,
si he de padecer hambre
que una gota de fe me sacie.

¿Dónde estás,
que no te encuentro?

¿Por qué no oigo tu voz
llamándome
si ya estoy dispuesto?

Si he de marchar
hasta el renacer de las flores,
seré savia en sus raíces,
si hasta el lado de la muerte
dormiré bajo los cipreses.

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.


ENTRE LA DUDA Y LA CERTEZA

Esta mañana gris y somnolienta,
de buenos días de canto triste
de aves invisibles,
de pétalos refugiando su color
bajo si mismos,
en que el frío de invierno
deja de ser una sospecha,
y asoma por toda rendija abierta…

me paro a discernir,
si he de abrir un paréntesis
donde quepan todas las horas,
las que estás presente
y eres la cadencia
con que mi corazón late,
las que estás lejana y ausente,
y amarte ma parece un dislate.

o dejo que libremente,
mi tristeza ya sin cortezas
sean versos lanzados al aire,
que mi soledad cuente su historia
en un poema elegante,
engalanado con el chaqué
de los sueños invisibles,
con los guantes de cabritillo
de las caricias imperceptibles,
y lo encierro entre interrogantes.

sé que no he de esperar,
el advenimiento de tu imagen
en ese horizonte diluido
que hace al mar interminable,
ni las campanadas de las doce
serán el susurro de tu voz,
diciéndome si he de sentirte
como pregunta irrenunciable,
o he de hacerme cauce
para que en certeza te derrames.

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.

domingo, 8 de diciembre de 2013


COMO EL RÍO

Si, estoy de acuerdo contigo,
parezco hombre de gran incongruencia,
mas no sé si es debido
que este amor que te tengo,
ni de día ni de noche
ni un instante me lo prohíbo.

O, si es que me he hecho  poeta,
y toda dimensión de lo realidad
he perdido,
y de una dosis locura necesito,
para decirte todo lo que siento
con descaro de culpable consentido.

Me acusas hasta con fiereza,
que no sabes si es tu cuerpo maduro,
lo que me enloquece
como a cada amanecer afirmo,
o ese vuelo insomne de las noches
en que hasta despedirme olvido

Pocos argumentos tengo
para ser convincente en mi defensa,
mas piensa que una gota de lluvia
con una tierna caricia inicia ser río,
y de ser fluido no pierde su esencia
ni al morir en la playa adormecido.

Así acontece con m sentimiento,
que beber agua clara de tu fuente
necesita en cada beso,
para hacerse torrente enfurecido,
pero tanto sabor a tierra arrastra
que mi amor convierte en desvarío.

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.


SI TE ACERCAS

Cuando estas cerca de mi
Un rumor se eleva
Sobre las olas serenas
De mi silencio

Aceleras el curso
De los ríos mansos
Que en mis arterias llevan
El caudal de mis sueños

Eres la luz brillante
Que pone soles en mis ojos
Que enciende
Girasoles de fuego

Es tu voz vibrante
La que arranca sinfonías
De guitarra
Cuando mujer te pienso

Hoy he visto nacer
Una rosa de invierno
Cuando con tu mirada
Robaste mi secreto

No dejes que el tiempo
Dicte sentencias de lejanías
Que ya mi otoño
en tus manos entrego

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.

jueves, 5 de diciembre de 2013


GELIDO SILENCIO DE LA NOSTALGIA

Todo alrededor enmudece,
se petrifica el aire,
el geranio es un aspaviento pudoroso,
la gaviota acalla su hambre,
el mar es mortaja azul indiferente,
tu recuerdo un desnudo indecoroso.

Ha sido un dios negro de noche
que apagó la luz en tu farol
en los bordes del horizonte,
y el sol se hace fuego cobarde
que no abrasa, ni hiere,
no me deja ni el dolor de olvidarte.

Ya no te trae el alba
para que me grites un te amo,
ya no me hablas con voz de claveles,
tus palabras son copos de nieve,
se tornan heladas mis paredes,
poco a poco te derramas como agua.

Dime, si lo sabes,
cual es el azar necesario
que germine tibio en mis surcos,
el ruego que ha de latir en mis sienes
para que vuelva a nacer la flor
entre los matices tristes del Otoño,
para volver a sentir en mi tus raíces,

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

ESENCIAL CONTRADICCIÓN

Amor,
que bochorno siento
cuando te digo tan repetidamente,
que el amor es vuelo
para pájaros libres,
y a continuación te pido
que con cuerdas
firmes e indestructibles,
atemos nuestros sentimientos
en un juramento
que por escrito certifique
que nos amaremos para siempre.

Hemos de admitir
humildemente,
que una cosa es rebelarse
contra los preceptos
que dicta la mente,
y solo duelen de boca para arriba,
y otra bien diferente
entablar batalla
de antemano perdida,
contra el ansia de pertenecernos,
que incontrolable
en  el corazón anida,
y se hace refugio y anhelo.

Mas, no te preocupe las formas
que el amor va tomando,
pues tienes sus ritos,
que al fin y al cabo
lo único irrenunciable
es ser consecuentes,
y seguir con la mirada fija
aunque el mismo camino
se contradiga.

(José M. Huete García. Octubre 2013)

D.A.R.
TRISTE  OCASO

Atardece
y mis ojos no te ven
ni mi piel te siente

el ocaso es incoloro
y tu voz no me llega
cuando ríes

se encoge el alma
y te llama
porque no viniste

tengo motivos
para añorarte
en versos tristes

pero es tan doloroso
amarte tanto
y no saber decirte

(José M. Huete Garcia. Diciembre 2013)

D.A,R,

martes, 3 de diciembre de 2013

ASÍ TE AMO

Tan profundo
como el callado rumor
que rubrica el universo,
tan extenso
como un océano
sin orillas ni puertos,
tan libre
como la aquiescencia el viento
a hacerse veleta,
tan intenso
como tormenta de invierno
solidificada en hielo,
tan ceñido a tu cuerpo
como la corteza
que se anuda al árbol viejo,
tan imprudente
como la indiferencia de la cigarra
cuando se arrebata el campanil
 en  repiques de invierno.

Así te amo,
así te siento,
así eres en mi
la voz que matiza,
que acentúa y puntúa
mis versos,
mi canto y mi llanto,
mi mas indiscreto sielencio.

(José M. Huete García. Octubre 2013)

D:A:R:

SE DETUVO EL TIEMPO

Fuiste brisa calma,
ola sosegada,
sal que se quedaba,
espuma que moría tranquila
desmadejada su cadencia
entre silencios de piedra
de alma negra.

Sentí tus labios
en mi boca aburrida,
tus manos
en mi piel de hojas secas,
tus ansias
agarradas a mi cintura,
tu voz quebrada
en el centro de mi lujuria.

Como la marea,
con delirios de luna
incendiaste mi sangre
con fuegos nuevos,
saciaste mi aliento
Con el vino de tus besos,
 Fecundaste mis entrañas
Con el caudal de tu éxtasis.

Me hiciste tuyo,
justo en ese instante
en que nada muere,
en que se detuvo el tiempo,
y te quedaste dentro,
habitando de mis sueños.

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.

lunes, 2 de diciembre de 2013


SIN COORDENADAS DE TI

Hurgo en mi memoria
y no te encuentro,
quizás,
no estabas
cuando te soñaba.

Quizás,
te soñé cuando no debía,
o cuando el tiempo
sobraba
para acudir a tu lejanía.

Quizás,
deje mis ojos abiertos,
y el paisaje
no te contenía,
o te fuiste con la brisa.

Quizás,
te sueñe otra vez,
pero antes de apagar la luz,
dime en qué lucero
te encontraré.

(José M. Huete García, Diciembre 2013)

D.A.R.
EL SUEÑO DE LA REALIDAD SOÑADA

Si pudiera…
soñarte una sola vez despierto,
incrustarme en el azabache de tu mirada,
y quedarme ahí tan quieto
hasta que una lágrima me expulse
otra vez al desierto.

Si pudiera…
por un instante sentirte el río
por donde discurre mi sentimiento,
ser el canto rodado,
que en tu agua clara se desviste
para reposar en tu caminar sereno.

Si pudiera…
durante un simple segundo
creer que eres mariposa atrevida
que afanosa liba mis pensamientos,
que como el girasol de noches ciegas
al alba espera las respuestas.

Si pudiera…
durante este tiempo que me queda,
sentir que eres la brisa que me deshoja
hasta el silencio de mis otoños,
me colgaría del vuelo de tus besos
y me sentiría pasajero de lo eterno.

Amor,
concédeme ese tiempo de mas
que tiene el privilegio de lo atemporal,
para que en un verso
pueda dibujar de un solo trazo
la fugaz forma de tu carnalidad.

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R..

domingo, 1 de diciembre de 2013



NO ME PREGUNTES

No me preguntes como estoy,
tengo mil respuestas,
y quizás
puedan confundirte.

Puedes preguntarme como soy,
pero seguro
que tienes tu opinión ya hecha,
y no he de entrar en controversia.

Puedo volar como las aves,
siempre hay un sueño
con alas de volar lejos o cerca,
para sentir que eliges la acera.

Puedo caminar tan lento
como la oruga,
y en las encrucijadas
embarrar los pies en la locura.

Pero nada de eso importa,
pregúntame, si alguna vez,
seré la gota de lluvia
que agite olas en tu remanso.

Si alguna vez seré capaz
de subir tan alto,
para tomar con mis boca
la ofrenda de tus labios.

Si estaré en el tiempo
de ese reloj de arena,
que tan rápido se agota
si marca la hora de tu regazo.

Y no dejes de preguntarme
si la botella está vacía o llena,
porque en mis noches de soledad
eres el vino que derrama. el vaso.

(José M. Huete García. Octubre 2013)

D. A. R.

sábado, 30 de noviembre de 2013


MEMORIA DE UN TIEMPO EN ROJO

No hay nostalgia en mis ojos
que no ven el vuelo corto del tordo,
pero si el sigilo de tu brisa
cuando cálida se posa en mi torso.

No hay tristeza en mis manos
que ya castillos no edifican,
pero si la cadencia de tu lluvia
cuando es sonrisa en mi rostro.

No hay melancolía en mi boca
que ya no bebe noches de uva dulce,
pero si el eco del salitre
cuando tus suspiros son olas de gozo.

No hay soledad en mis pies cansados
que ya no peregrinan océanos,
pero si el suave trazo de tu voz
cuando desnuda mis contornos.

No desfallece mi deseo
cuando el fuego se apaga en Otoño,
pero si se aviva la roca silente
cuando tu aliento es rescoldo.

No llorará mas mi alma
cuando en metros mida la distancia,
si en ella eres muesca del tiempo
memoria de un sueño vivido en rojo.

(José M. Huete García. Noviembre 2013)

D.A.R.
DE VIRGINIDADES

Puede parecerte
airada intemperancia,
o poco modulada altivez
si te digo,
que la única virginidad
que respeto,
es la de la mariposa
cuando aún crisálida
 probó de la flores
el dulzor de la lujuria.

Si la flor de azahar
a la abeja
seducirla permite,
o la rosa
al colibrí
ofrece provocativa
su colorida lascivia.

¿He de respetar yo,
la virginidad
de tu secreto concupiscente,
si hasta en el aroma del aire
la percibo?

(José M. Huete Garcia. Octubre 2013)

D.A.R.

viernes, 29 de noviembre de 2013


REMENBRANZA

Desde esta terraza
asomada a tantas esquinas,
a tantas callejas,
he vuelto a escuchar
el lamento del saxo,
mas triste,
mas lejano.

No ha sido al caer la tarde,
ni derramaba lágrimas negras,
era noche profunda,
y su voz un pentagrama
monocorde,
un doloroso gemido
como si fuera su último acorde.

Y tu,
que tanto fuiste,
que tanto te quise,
te haces presente,
y te digo
que siempre habrá un saxo
que te traiga del olvido.

(José M. Huete García. Octubre 2013)

D.A.R.
NÁUSEA

Mil esquemas rotos
en un vaso vacío
una quimera derramada
por el suelo pisoteada
una mirada asqueada
de contemplar la nada
unos besos sórdidos
amoratando los labios
esa náusea que quedó
en la memoria nublada
de aquella noche
en que nos prohibimos
remansar el deseo
entre cálidas palabras.

(José M. Huete García. Octubre 2013)

D.A.R.
NAVEGANTE DE UN SUEÑO

Entre las sombras negras
que entenebrecen mis párpados
insomnes,
y ese mar silencioso
que con alevosía
me aleja del horizonte,
donde en su línea firme
averigüé el azar de la distancia,
dejo navegar
el pequeño velero de mis sueños.

En esta orilla de otoños ciertos
y pesarosos,
dejo esos miedos tan hondos
con que de la savia
hacen lágrimas los sauces,
anuda el tiempo a su tronco
el roble rebelde,
que se siente morir de desaliento
con la cruel caricia del viento.

En aquella orilla me espera
la primaveral promesa
de tu piel de ámbar y terciopelo,
de la inacabable salmodia
que oran tus labios melosos,
del pan que cada mañana amasas
con la ternura de harina virgen
de tus manos tibias,
en la campiña de tu vientre
recoger ramos de flores silvestres.

No desesperes si tardo,
mantén encendida la luz del faro
que se hace alba en tu mirada,
pon en orden las horas
en que palpita fuego en los soles,
las adormecidas en tonos morados,
la ceguera premeditada de la noche,
desarruga la seda de tu regazo,
y cuando en el me cobijes
cura mis heridas muy despacio.

(José M. Huete García. Noviembre 2013)

D.A.R.