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miércoles, 11 de diciembre de 2013




A TI, QUE CON EL MAR VINISTE

Tu encendiste en mi la luz de la palabra,
la que guardaba entre  oscuras soledades,
la que solo para ti impoluta reservaba,
con la fe del que busca en la gramática
la ecuación mística de lo eterno.

Y ahora, cuando te vas con el mar.
al que tu, a amar me enseñaste,
porque tu sabor es el de la sal,
y tu voz el tenue romper de las olas,
Busco una oración que me  traiga la calma.

Mis versos pierden el recogimiento
que el corazón dicta, y talla la mano,
solo son el lugar donde se hunden los restos,
porque llega ese tiempo en que el adiós,
es solo un hueco profundo y negro,
donde ni siquiera el recuerdo merece
anotarse en un socorrido epitafio.

(José M. Huete García. Noviembre 2011)

D.A.R.

martes, 10 de diciembre de 2013


GRITOS DEL ALMA

Hoy te estoy llamando
con la enardecida voz del alba,
con la incansable tenacidad de las olas,
con la insistencia de la lluvia,
con el descaro de un rayo de luna.

Por las agrietadas soledades
de mi alma se están escapando
doloridos quejido de una guitarra llorando,
roncos lamentos de un saxo enamorado,
el grito de un violín desesperado.

Se están desbordando todos los remansos
de mis silencios mas escondidos,
se me están descosiendo las costuras
de todos mis miedos bien abrigados,
se me está desgarrando la esperanza.

¡Como puedo acallar a este corazón
qué por tanto amarte esta penando,
si el tuyo ya lo late junto al mío
cuando la noche está llegando!

¡Como encontrarte entre las sombras,
si ya no hay estrellas en mi estancia,
si la vela con mis suspiros se apaga,
si borró tus huellas la penumbra!

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.


ENTRE LA DUDA Y LA CERTEZA

Esta mañana gris y somnolienta,
del saludo con tonos tristes
de aves invisibles,
de pétalos refugiando su color
dentro de si mismos,
en que el frío de invierno
deja de ser una sospecha,
y asoma por toda rendija abierta…

me paro a discernir,
si he de abrir un paréntesis
donde quepan todas las horas,
las que estás presente
y eres la cadencia
con que mi corazón late,
y las que estás lejana y ausente,
y amarte ma parece un dislate.

o dejo que libremente,
mi tristeza ya sin cortezas
sean versos lanzados al aire,
que mi soledad cuente su historia
en un poema elegante,
engalanado con el chaqué
de los sueños invisibles,
con los guantes de cabritillo
de las caricias imperceptibles,
y lo encierro entre interrogantes.

Sé que no he de esperar,
el advenimiento sacro de tu imagen
en ese horizonte diluido
que hace al mar interminable,
ni las campanadas de las doce
serán el susurro de tu voz,
diciéndome si he de sentirte
como pregunta irrenunciable,
o he de hacerme cauce
para que en certeza te derrames.

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.

lunes, 9 de diciembre de 2013



ALEGORÍA DE LO ETERNO

Paso a paso,
pieza a pieza construyo
la inmensa alegoría de lo eterno,
la cadencia interminable
de lo que por ti siento.

No hay vías de escape,
ni atajos,
ni ayuda del cielo,
ni de los mortales,
ni parámetros incuestionables.

Es tan larga la soledad
que este peregrinar requiere,
como la distancia que te retiene.
Ha de ser breve el equipaje
cuando la duda es implacable.

Si he de llorar
que sea sin circunloquios,
si los pies he de herirme
que sean piedra los sentires,
si he de padecer hambre
que una gota de fe me sacie.

¿Dónde estás,
que no te encuentro?

¿Por qué no oigo tu voz
llamándome
si ya estoy dispuesto?

Si he de marchar
hasta el renacer de las flores,
seré savia en sus raíces,
si hasta el lado de la muerte
dormiré bajo los cipreses.

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.


ENTRE LA DUDA Y LA CERTEZA

Esta mañana gris y somnolienta,
de buenos días de canto triste
de aves invisibles,
de pétalos refugiando su color
bajo si mismos,
en que el frío de invierno
deja de ser una sospecha,
y asoma por toda rendija abierta…

me paro a discernir,
si he de abrir un paréntesis
donde quepan todas las horas,
las que estás presente
y eres la cadencia
con que mi corazón late,
las que estás lejana y ausente,
y amarte ma parece un dislate.

o dejo que libremente,
mi tristeza ya sin cortezas
sean versos lanzados al aire,
que mi soledad cuente su historia
en un poema elegante,
engalanado con el chaqué
de los sueños invisibles,
con los guantes de cabritillo
de las caricias imperceptibles,
y lo encierro entre interrogantes.

sé que no he de esperar,
el advenimiento de tu imagen
en ese horizonte diluido
que hace al mar interminable,
ni las campanadas de las doce
serán el susurro de tu voz,
diciéndome si he de sentirte
como pregunta irrenunciable,
o he de hacerme cauce
para que en certeza te derrames.

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.

domingo, 8 de diciembre de 2013


COMO EL RÍO

Si, estoy de acuerdo contigo,
parezco hombre de gran incongruencia,
mas no sé si es debido
que este amor que te tengo,
ni de día ni de noche
ni un instante me lo prohíbo.

O, si es que me he hecho  poeta,
y toda dimensión de lo realidad
he perdido,
y de una dosis locura necesito,
para decirte todo lo que siento
con descaro de culpable consentido.

Me acusas hasta con fiereza,
que no sabes si es tu cuerpo maduro,
lo que me enloquece
como a cada amanecer afirmo,
o ese vuelo insomne de las noches
en que hasta despedirme olvido

Pocos argumentos tengo
para ser convincente en mi defensa,
mas piensa que una gota de lluvia
con una tierna caricia inicia ser río,
y de ser fluido no pierde su esencia
ni al morir en la playa adormecido.

Así acontece con m sentimiento,
que beber agua clara de tu fuente
necesita en cada beso,
para hacerse torrente enfurecido,
pero tanto sabor a tierra arrastra
que mi amor convierte en desvarío.

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.


SI TE ACERCAS

Cuando estas cerca de mi
Un rumor se eleva
Sobre las olas serenas
De mi silencio

Aceleras el curso
De los ríos mansos
Que en mis arterias llevan
El caudal de mis sueños

Eres la luz brillante
Que pone soles en mis ojos
Que enciende
Girasoles de fuego

Es tu voz vibrante
La que arranca sinfonías
De guitarra
Cuando mujer te pienso

Hoy he visto nacer
Una rosa de invierno
Cuando con tu mirada
Robaste mi secreto

No dejes que el tiempo
Dicte sentencias de lejanías
Que ya mi otoño
en tus manos entrego

(José M. Huete García. Diciembre 2013)

D.A.R.