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viernes, 28 de diciembre de 2012

ERES LA REALIDAD DE MIS SUEÑOS

Amor,
Si no existieran los sueños
Como explicar que es permanente
En mi memoria
Esa tonalidad anaranjada del alba
Donde anhelante
Te espero cada mañana.

Como explicar que cada retoño
De geranio que brota
Es una invitación de tu boca
Para que me apropie de tu dulzura
De cada palabra hecha promesa
En un aleteo de mariposa.

Como explicar que cuando mi piel
Se llana de gotas de lluvia
No es que las nubes lloren su tristeza
Es que siento la caricia de tu lengua
Cuando traviesa me recorre
Y hasta el tuétano en mi se estremece.

Como explicar que cuando arrecia
Furiosa la tormenta
No repiquetea el viento en mi ventana
Son los profundos alaridos
Que surgen del abismo de tu vientre
Cuando exigente mi sexo te penetra.

¡Si no existieran los sueños
Como hacer de tu ausencia
Esa realidad en que te conviertes!

(José M. Huete García. Diciembre 2012)
ATARDECE
(De mi libro Passion-Ata. Nueva versión)

Amor,
Cuando la tarde se hace resumen
El tiempo es una cariátide,
Y todo adquiere ese tono violáceo
En que las cosas parecen difuminarse
Y lo que antes era importante
En pequeñeces sin importancia
Se transforma,
En que toda carece ya
De tiempo y distancia,
Me invade sin remedio
Ese escepticismo ingrávido
En que los sueños van muriendo
Y a mi, sin darme cuenta
Me van llenando
Esqueléticas realidades,
Y las palabras se quedan
En un pusilánime intento
De vestir de hojas verdes
Las ramas ya inertes del viejo roble.

Dejo que mi cabeza se recueste
Sosegadamente sobre los recuerdos,
Que en mis ojos se vayan apagando
Los matices de los colores,
Y solo quede ese tono violáceo
Que de forma tan indolora
Te va arrancando la vida,
Cuando ya nada es urgente,
Ni siquiera si alguna ve
Volveré a encontrarme en tu mirada
Cuando te mire de frente.

(José M. Huete García. Noviembre 2011)
LAS MUSAS NO ESCRIBEN

Qué difícil se hace encontrar las palabras justas, exactas,
Juntarlas, ordenarlas, darles un sentido en el pensamiento,
Elucubrar unos versos, mimarlos entre los dedos,
Amamantarlos, dialogar pacientemente con ellos,
Convencerlos de su importancia, de los adecuado de su atuendo,
Para que cuando se da a estas teclas, en estas cuartillas
Blancas, inhóspitas, permanentemente hambrientas.
Aparezcan sobre ellas, danzarines los sentimientos.

He aprendido que las musas son tiranas, exigen, apremian,
Te prometen mil placeres si en tinta las conviertes,
Si les entregas la sangre, el sudor, las lágrimas,
Si ante ellas te denudas y pueden olisquear hasta tu alma,
Se visten insinuantes, provocativas, con tules y sedas
Y a cambio de tus fantasías noches de lujuria te prometen,
Y si de tu tristeza se apropian te susurran palabras de muerte,
Son vagas e impertinentes nada te regalan, ni de partos entienden.

Mas que haría yo, si me abandonaran, si me repudiaran,
Si cuando la tristeza, la soledad y el llanto m embargan,
No pudiera copular con ellas hasta hacer poema mis lágrimas,
Qué haría yo si cuando lleno de nostalgia ni pudiera
Gritar a La Luna estos aullidos que anhelantes te llaman,
Que  haría yo si cuando llega el alba, en el horizonte no te reflejaras
Si la esperanza se me quedara muerta en la garganta
Si en un poema no pudiera mostrar como estás en mis entrañas.

(José M. Huete García, Diciembre 2012)

miércoles, 26 de diciembre de 2012

ESENCIAL

Esta noche las cosas llevan silencio
En su memoria apagada
En su mismo centro
Callan por respeto a mi alma
Para que su voz
No duela por tan lejana.

Esta noche no quiero
Emborracharme de nostalgia
No quiero buscar tu aroma
Entre las arrugas de mis sábanas
No quiero ser preso de la lujuria
En la perfecta curvatura de tus nalgas.

Quier ser piedra entre las piedras
Duro granito con que el viento
Un nuevo corazón me talle
Un pedernal en cada ojo
Para que como lluvia
Las lágrimas hasta el suelo resbalen.

Quiero ser roca erguida
Oteando la inmensidad de la campiña
Ver como retoña la primavera
Como en verano la tierra arde
Como en otoño desnudos lloran los árboles
Y el invierno viste su sudario blanco.

Esta noche no quiero ser caminante
Quiero que la vida me transite
Sin huellas de pasos que hieren
Sin luces que ciegan de vanidades
Sin palabras que mienten
Y hacen a la brisa culpable.

Quiero destilarme en esencia
Tan pura en su inocencia
Como la simiente
De la que nacen los trigales.

(José M. Huete Gracía. Diciembre 2012)

lunes, 24 de diciembre de 2012

ASI ES MI CASA

Cuatro paredes
Cuatro vacíos
Cuatro silencios
Cuatro olvidos
La nada envuelta
En mohosas ausencias
En cuadros viejos
En sombras chinescas
De una lámpara
Llene de tedio
En volutas de humo
De un cigarrillo
Siempre apagado
Siempre encendido
Mimetismo nostálgico
Ansiedad que se agarra
Enredadera desalma.

Cuatro tazas machadas
Extracto de cafeína
En bordes de abismos
De tibios recuerdos
Cuatro vasos rotos
Cuatro sorbos
Cuatro arañazos
En la garganta
Un televisor errabundo
Palabras
Palabras no escuchadas
Viejas canciones
Que en la memoria
Se atascan
Cuatro mariposas de la noche
En su danza de la muerte.

Cuatro
Todo se multiplica por cuatro
En este cuadrado perfecto
Donde habitan
Mis soledades.

(José M. Huete García. Diciembre 2012)
LA LUZ SE APAGA

La luz de los ojos se esta apagando
Despacio, con saña,
No se la lleva una ráfaga de viento,
Es el destino inquebrantable
De las viejas farolas
Que se encienden para iluminar
Las silenciosas huellas
De las pisadas a destiempo.

Y la de dentro…
La de dentro se está muriendo
Aún lleva la llama
En la palma de la mano
Pero los puños se están cerrando,
Es el niño que en su cuna
Siente que la soledad
Inmisericorde se la está robando.

No temo que los rescoldos sean opacos
Ni que la brisa los haga pavesas
Ni que con ellas se marchen los restos
De tanta mirada a la espera
De que al alba se abrieran las puertas
Y un rayo de sol intruso
Abrasara en las pupilas
Las grabada nostalgia de tu ausencia.

Ya solo veré el océano infinito de tu piel
Engalanado con mantilla blanca
Entre sus blondas encontraré
Los ejes oxidados de esa carreta
Donde portaba la simiente
Los senderos olvidados de otras épocas
Cuando tus surcos ahora ya secos
Con ella los plantaba de azucenas.

¡No se lluvia el agua que se derrama
Sino hay unos ojos que la miran!

(José M. Huete García. Diciembre 2012)

domingo, 23 de diciembre de 2012

TRÁNSITO

El sol y el mar rebosaban de agua y fuego
El aire envolvía en su tibieza
El esplendor del nardo, de la violeta,
Del geranio, del clavel y la azucena,
Era un suspiro galante la brisa
Y una algarabía el fluir de la savia
En los árboles que no morían de tristeza
Que hundían sus dedos en la tierra.

¡Como se borraron tantas huellas
Del tiempo del gozo y la pureza!

Fue solo un instante
En que la eternidad
Nos permitió rozar su corteza,
Transitamos sin equipaje
Reconociéndonos a tientas
Sabiéndonos desde antes
Que la palabra definiera
Los lindes de la inocencia.

¡Como temer la soledad del caminante
Si desde entonces estás en el aliento del aire
En el transito de ada instante!

(José M. Huete García. Diciembre 2012)